¿Cohousing?

¿Qué es el Cohousing?

El cohousing (coviviendas o viviendas colaborativas) es un modelo habitacional que reconoce el derecho a la vivienda como un bien de uso y no comercial. Con esta premisa, este modelo permite acceder a una vivienda de un modo distinto al que estamos habituados, al no ser una compra al uso ni tampoco un alquiler, combinando la seguridad de la propiedad, y la libertad de una casa en alquiler.

Así, uno de los beneficios de este modelo es evitar procesos de especulación y de gentrificación, al no ser en nigún caso objeto de compra y venta.

Se trata de un modelo ampliamente extendido en los países nórdicos, que ahora está entrando con fuerza en España. Nace de un grupo de personas que entienden que hay grandes ventajas en la colaboración, tanto sociales como económicas o medioambientales.

El modelo cohousing define más allá de la forma de propiedad, la forma de vida. Supone la construcción de comunidad, mucho más que una serie de viviendas, y está estrechamente vinculado con construcción de barrio, de ciudad, de una identidad, de relaciones sociales.

El cohousing trasciende la idea de una promoción aislada de viviendas, y supone concebir una nueva manera de vivir, un forma distinta de relacionarnos, más solidaria y colaborativa, y más horizontal.

Desde Microurbanía apostamos por este modelo de acceso a la vivienda ya que supone la construcción de comunidades cohesionadas, capaces de afrontar diferentes adversidades externas de manera colectiva, y fomenta la construcción de comunidad, tanto dentro del propio edificio como con su entorno cercano.

Historia del cohousing, de dónde viene.

Este anglicismo fue acuñado por el arquitecto Charles Durret para describir una serie de comunidades que llevaban ya décadas evolucionando en Dinamarca (proyecto ANDEL). Se trataba de proyectos comunitarios de vivienda caracterizados por una gran actividad y vitalidad, por una manera de relacionarse entre los usuarios más colaborativa y solidaria, sin jerarquías, con tomas de decisiones de manera horizontal, donde temas como la sostenibilidad, la salud, el cuidado o las emociones eran tenidas muy en cuenta.

Este tipo de proyectos empezó a brotar en muchos otros países europeos (Suecia y Alemania), y latinoamericanos, llegando a convertirse en un movimiento popular por el derecho a la vivienda importantísimo en la historia de Uruguay a través de la FUCVAM.

El derecho o cesión de uso, tenencia compartida.

Los proyectos de cohousing llevan implícito el  derecho o cesión de uso, ya que está estrechamente ligado a los pilares que los definen. Esto significa que los usuarios de las viviendas forman una cooperativa, siendo esta la propietaria del edificio, la cual cede el uso a los cooperativistas. Así, la propiedad es colectiva, y los socios gozan del derecho de uso de las viviendas. Este es heredable, bajo los términos que establezca en cada caso la cooperativa.

La fórmula de acceso suele ser una aportación inicial, y una cuota mensual, que suele estar por debajo de los precios de mercado. Esto diferencia el cohousing de los proyectos de cooperativas de propietarios, impidiendo la especulación o la compra-venta de las viviendas en función del flujo del mercado, puesto que la propiedad es de toda la cooperativa.