Plaza de Covibar. Plaza de Rivas

Fundamentación e interés social del Proyecto

Desde los primeros asentamientos urbanos, gran parte de las ciudades del mundo se han desarrollado alrededor de una plaza que servía de lugar de encuentro y  debate sobre la vida pública de la ciudad, que ya los griegos llamaban ágora. Incluso civilizaciones más primitivas construían sus cabañas alrededor de una plaza central.

¿Dónde está la Plaza de Rivas?

Rivas-Vaciamadrid tampoco era una excepción. Disponía de un espacio de culto y una plaza central alrededor de la cual fue creciendo el hoy denominado “casco antiguo”. Hasta que surge Covibar y Pablo Iglesias como origen de lo que después se ha convertido en “Rivas Urbanizaciones”. Covibar empezó a construir una nueva ciudad independiente del casco viejo, una ciudad con una identidad y una cultura
propia, unas aspiraciones diferentes y unos servicios propios. El crecimiento de este barrio no se estructuró alrededor de una plaza, por lo tanto carece de un lugar común al que vincular su historia, un lugar que comunidad sienta como el origen de su barrio. Se podría pensar que parte de esa necesidad vecinal de encuentro, haya sido paliada por la Plaza León Felipe (más conocida como “Plaza de las Ranas”), pero no termina de responder a las características espaciales y de ubicación necesarias para constituirse como tal. Es un espacio de uso público vinculado a las viviendas que lo rodean y a los comercios, que se encuentra partido en dos y por su morfología no consigue articular ni servir de nexo de unión al barrio.

Esta necesidad de construir una plaza central, un espacio identitario, un potente lugar de encuentro, en Covibar, es, además, una necesidad mucho más amplia y que afecta a todo Rivas Urbanizaciones. Covibar fue el germen de todos los barrios que fueron surgiendo posteriormente y ese carácter central sigue formando parte del ADN de Rivas. Covibar sigue funcionando, a pesar de la extensión de Rivas,
como si fuera el centro de nuestra ciudad. La intervención de construcción de una Plaza pública en Covibar tendrá una influencia enorme, por tanto, en todo Rivas, fomentando ese carácter de almendra central.

Covibar como centralidad

Covibar necesita una plaza de referencia que vertebre y conecte el barrio, un espacio para nutrir los recuerdos de la comunidad. Un lugar de uso diario identificable, abierto a la ciudad, que nos reconforte y que podemos llenar de actividades según se necesiten. En definitiva, un espacio flexible capaz de absorber los deseos y necesidades de las vecinas y vecinos.

Por su localización, la plaza que se encuentra entre el Centro Comercial de Covibar y el edificio que alberga la Biblioteca José Saramago (también conocido como “el edificio azul”), es el espacio idóneo para crear este espacio tan necesario en la ciudad. Sin embargo, su morfología actual, no invita a constituir esta referencia espacial. Ahora es un lugar de paso incómodo, lleno de obstáculos y barreras arquitectónicas, muy alejado del concepto plaza que la ciudadanía maneja. Sin embargo, esta morfología se puede revertir y abrir a la ciudad, ofreciendo una segunda oportunidad a este lugar.

 

 

Metodología de observación e intervención

¿Cómo construir la Plaza de Covibar? ¿Qué necesitan y desean las vecinas y vecinos? ¿Que usos son prioritarios? ¿Qué morfología es la adecuada para lograr anclarlo al barrio como un espacio vertebrador y generador de comunidad?

 

Microurbanía lleva realizando una serie de acciones para visibilizar la Plaza de Covibar, recopilar los deseos que tienen las vecinas y vecinos sobre este espacio y empezar a vincular esta plaza al imaginario colectivo para finalmente hacer posible su construcción física.

Somos conscientes de que se trataría de la creación de manera “artificial” de un espacio que surge de un modo espontáneo en las ciudades, en el que las personas van recolectando recuerdos para así vincularse a él. Proponemos la creación de la infraestructura necesaria para que este proceso de apropiación se vaya desencadenando. Para conseguirlo, tenemos que implicar al vecindario en su desarrollo, para ir llenando de recuerdos y usos este espacio antes de reconstruirlo y darle la nueva forma más acorde con las necesidades reales del barrio.

Para empezar vincular al imaginario colectivo este espacio, creamos un dispositivo recolector de deseos y observaciones, donde se invitaba a las vecinas y vecinos a participar de manera lúdica a una serie de preguntas sobre la plaza. Y mediante la acción “El deseo de la Plaza de Covibar”, invitamos a responder cada pregunta en un papel de un color determinado:

— Verde: Sé donde está la plaza de Covibar, está en / cerca de / frente a... (localízala)
— Negro: No sé donde está la plaza de Covibar
— Amarillo: Lo que no me gusta de la plaza ahora es…
— Rosa: Lo que me gusta de la plaza ahora es…
— Rojo: Uso la plaza para…
— Blanco: Me gustaría que en la plaza se pudiera… (haz tu propuesta)