Por ello, a finales de los 90, se pusieron en marcha para desarrollar un proyecto de viviendas colaborativas, desde el que afrontar las cosas desde lo colectivo, y en el que poder vivir de forma comunitaria, teniendo cada uno su propia vivienda adaptada, y compartiendo amplios espacios comunes. Como muchas otras comunidades de chousing en otros países, Trabensol ha optado por el modelo de propiedad en derecho de uso. Como explican en su memoria, "cada socio no es propietario de su apartamento, sino de los derechos de uso y, lógicamente, del resto de los espacios comunes. La propietaria es la Cooperativa y eso quiere decir que si cualquiera de los socios dejara de serlo, por fallecimiento o abandono voluntario de la Cooperativa, es la propia Cooperativa la que se encargará de vender esos derechos a un nuevo socio y devolver a quien corresponda –al ex socio vivo o a sus herederos- el valor monetario actualizado de la referida participación. Trabensol ha querido evitar, de este modo, cualquier tentación especulativa en una iniciativa cuya función es esencialmente social."
Esta es una de las diferencias primordiales con otras cooperativas de vivienda que se han desarrollado en el estado español, ya que se entiende la vivienda como un bien de uso y no de propiedad, evitando procesos de especulación inmobiliaria.
Organizándose en comisiones, todas las personas deTrabensol participan en las decisiones que se tomen en esta comunidad autogestionada. Comisiones de economía, de jardinería, de comunicación... todas desarrollan labores imprescindibles para el buen funcionamiento de la comunidad.
Esta participación también tuvo lugar durante el proceso de diseño el lugar, para que la arquitectura respondiera a los deseos y necesidades del grupo. Eficiencia energética y sostenibilidad, energías renovables, accesibilidad y amplias zonas comunes son algunos de los conceptos que se consideraron primordiales.
Trabensol cuenta con 54 viviendas, todas iguales, cada una de ellas de 50 metros cuadrados, orientadas hacia el sur, donde viven hace ya 4 años, y, como ellos dicen, ¡la lista de espera no para de crecer!