Jornadas de viviendas ECOlaborativas, 26 de Octubre
noviembre 2, 2018
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El pasado 26 y 27 de Octubre tuvo en lugar en Madrid la jornada de viviendas ecolaborativas, organizada por Mares Madrid a través de una de sus Comunidades de Aprendizaje (CAP ) en la que participan distintos profesionales vinculados a la difusión, acompañamiento y desarrollo de proyectos de coviviendas o viviendas colaborativas. Dos días en los que la nave Boetticher se convirtió en un espacio de intercambio de ideas, con un objetivo común: el de compartir experiencias, reflexiones, y promover un tipo de vivienda no especulativa que sea capaz de responder a las necesidades de un proyecto comunitario.

La jornada se estructuró en torno a distintas mesas de debate, cada una con temáticas específicas.

VIERNES 26

El primer día se enfocó como un diálogo entre experiencias públicas: ¿Qué se está haciendo desde lo institucional? ¿Qué distintos modelos en lo ECOlaborativo se están adoptando?¿Qué potencialidades tiene el modelo? ¿Qué dificultades se está encontrando?    

En la mesa de debate, moderada por Nacho García, estaban presentes Vanesa Valiño, de la Concejalía de Vivienda  de Barcelona, Lara Fuster, del IBAVI (Instituto Balear de la Vivienda) y Miguel Ángel Mira, de la Asociación Jubilares. A lo largo de la tarde, se expuso el trabajo que se ha estado haciendo desde Barcelona y Baleares, así como las dificultades y retos a los que se enfrentan las administraciones.  

Desde Barcelona se expuso como, en el marco de una ambiciosa política orientada a ampliar el parque público de viviendas, las cooperativas de vivienda en cesión de uso o coviviendas son una apuesta vinculada con el compromiso del Ayuntamiento de Barcelona de promover la economía social y solidaria, con varios objetivos:

  • Garantizar el acceso a una vivienda digna y asequible.
  • Mantener la titularidad pública del suelo, que se ofrece en derecho de superficie.
  • Impedir la especulación con la vivienda.
  • Garantizar la estabilidad en el tiempo de los usuarios.

Un modelo como el de las viviendas colaborativas en cesión de uso es especialmente importante en un contexto como el de la ciudad de Barcelona, en el que la especulación y el turismo van expulsando a la población del centro. Así, en esta línea, se ha empezado a trabajar en varias líneas.

Por un lado, se ha constituido la mesa de vivienda cooperativa, un nuevo grupo de trabajo dentro del Consejo de la Vivienda Social de Barcelona. Forman parte de esta mesa representantes del mundo de las finanzas éticas y cooperativistas, como la Fundación Coop 57, Fiare Banca Ética, Triodos Bank...así como representantes de las cooperativas de viviendas Sogeur: Portfort-Proha-Proyecto Habitat2000, Vivienda Entorno, Hogar Catalònia, Fundación Seira, o representantes de nuevas cooperativas como son Sostre Cívic, La Borda y Celobert.

Esta mesa nace con la vocación de facilitar las herramientas para impulsar la promoción de diferentes tipos de vivienda cooperativa en la ciudad, y de nuevos modelos de uso, con el fin de mejorar la accesibilidad de la ciudadanía a la vivienda.

Por otro lado, y como consecuencia del trabajo realizado en la mesa, una de las primeras actuaciones del Ayuntamiento de Barcelona para respaldar las cooperativas de vivienda ha sido la salida a concurso público de solares municipales, en distintos puntos de la ciudad de Barcelona, para construir cooperativas de vivienda en cesión de uso, teniendo en cuenta criterios sociales y ambientales, así como sistemas de construcción de impacto ambiental bajo, así como gran cantidad de espacios comunitarios, el uso compartido de infraestructuras básicas y la gestión corresponsable.

Desde el Ibavi, en la misma línea que el Ayuntamiento de Barcelona,  Lara Fuster explica el nuevo programa Cohabita, puesto en marcha el pasado mes de Septiembre, desde el que se sacaron a concurso 5 solares para cooperativas de vivienda en cesión de uso.

En el caso del IBAVI, a diferencia de Barcelona, cada solar va acompañado de un proyecto arquitectónico, ganadores de concursos de vivienda pública, que son la base sobre la que las comunidades trabajarán para desarrollar su proyecto. La cesión se hace a 75 años, prorrogables a 99, bajo las condiciones de vivienda de protección oficial.  

El ayuntamiento, en este caso, asume un 10% del coste, aproximadamente lo que suponen los honorarios de los técnicos (arquitectura, ingeniería, etc.).Cada Unidad efectiva de convivencia hará una aportación inicial retornable de unos 15.000- 20.000 €, y tendrá una renta mensual de unos 400-500 €, dependiendo del tipo de vivienda.

El debate se centra en torno a la necesidad de potenciar el modelo de cooperativas de vivienda en cesión de uso o covivienda, frente a la emergencia habitacional que se vive en algunas ciudades, la cual muchas veces requiere una actuación urgente, no compatible con un proceso de construcción de comunidad como el que requiere un proyecto de covivienda o cohousing, por lo que se entiende que hay que seguir trabajando en ambas direcciones.  En este sentido, los dos programas emprendidos por ambas administraciones, sirven para generar referentes que puedan servir como ejemplo a otros grupos y comunidades, de forma que se extienda el conocimiento de un modelo que está empezando a moverse en nuestro país, permitiendo el desarrollo de más comunidades que busquen vivir de otra manera.

Otro de los puntos sobre los que aún queda trabajo por hacer es cómo incluir a otro perfil de población (fundamentalmente los mayores o “seniors”) en este tipo de proyectos, ya que en ambos casos se plantean como viviendas de protección oficial, un modelo al que muchas veces los mayores no pueden acceder. En este sentido, Miguel Ángel Mira, de Jubilares, señala la posibilidad de considerar las coviviendas de personas mayores, o cohousing senior, como equipamientos de bienestar social (1), así como, en lugar de evaluar las rentas individuales, considerar las de la comunidad en su conjunto. Esto tiene especial sentido en una comunidad de cohousing, ya que la ayuda mutua asociada a ellas son factores que posibilitan muchas veces el desarrollo de los proyectos con mecanismos de solidaridad dentro de la propia comunidad.

La conclusión de la jornada, después de un debate entre el público en el que se generaron algunas dudas y preguntas, fue que el cohousing, viviendas ecolaborativas o para coooperativas en cesión de uso es un modelo amplio en el que, tanto desde las comunidades como desde los profesionales que trabajan en este campo y  las administraciones, queda camino por recorrer, pero existen experiencias que van abriendo camino, y en las que apoyarnos para seguir avanzando. Cuanto más empuje haya y más se reclame otro tipo de vivienda, más atención se pondrá desde las administraciones para poder abrir el camino.

Jornadas de Vivienda Ecolaborativas